En época estival hay quienes aprovechan para viajar con una mayor intensidad. Factores como el buen tiempo, la mayor disponibilidad o las vacaciones laborales, hacen que cojamos aviones con más frecuencia. Presta atención a los siguientes consejos para viajar en avión de forma saludable.

En función de nuestro destino y el tiempo de duración del viaje, podemos tener unas u otras sensaciones. No obstante, siempre conviene saber qué hábitos podemos adoptar para que el viaje, especialmente si es largo, nos afecte lo menos posible. Si alguna vez has realizado un vuelo de muchas horas, sabrás que viajar en avión, aunque seguro y práctico, puede llegar a resultar algo incómodo. Pasar demasiadas horas en la misma posición, puede hacernos sentir molestias y empeorar las sensaciones de la travesía.

Consejos para volar de forma saludable

Hidratación

Es importante que te hidrates correctamente ya que la sequedad de la cabina podría acelerar el proceso de deshidratación. Por ello, asegúrate de mantenerte bien hidratado, bebiendo abundante agua, zumos, infusiones… También puedes llevar fruta en tu bolsa y aprovecharte de su contenido en agua.

Distracción

Despejar tu mente también puede reducir el estado de impaciencia por llegar al destino, la ansiedad o los nervios. Especialmente para aquellos que sienten temor a viajar en avión, puede resultar de mucha utilidad. Es probable que mientras tengas tu mente concentrada en otra cosa, puedas sentir más calma y bienestar.

Postura corporal adecuada

Intenta mantenerte erguido y sin cruzar las piernas para evitar problemas circulatorios. Busca una postura cómoda en la que te sientas relajado y tu organismo fluya de manera natural. Si pretendes dormir, puedes utilizar una almohada de viaje. De esta manera no acabarás hecho un nudo cuando quieras ponerte cómodo para echar una cabezada.

Hazte con un buen espacio

Es importante que entiendas la necesidad de que tus piernas no estén comprimidas, especialmente en viajes largos. Por ello, si ves que entre tu asiento y el delantero no hay suficiente espacio, tal vez deberías plantearte una mayor inversión eligiendo tu asiento o pedir que te cambien a uno de pasillo. De esta manera podrás estirar las piernas.

Descalzos mejor

Moviendo los dedos de los pies continuamente, ayudas a mantener un buen estado de la circulación sanguínea. Además seguro que te resulta más cómodo.

Levántate

Caminar o liberar la presión de las piernas es muy importante. Por ello, cada 40 minutos aproximadamente, date un paseo, ve al baño o levántate en tu asiento y moviliza las articulaciones.