Ha llegado agosto y, con él, las elevadas temperaturas. Atravesamos una verdadera ola de calor que supone un auténtico inconveniente cuando tenemos que realizar actividades en la calle. Sigue algunos consejos básicos para hacerlo de la forma más saludable y práctica posible. Sal a la calle preparado para enfrentarte al calor y que éste no te perjudique.

Todos conocemos algunas normas básicas de precaución para evitar que el calor nos juegue una mala pasada. Sin embargo, no siempre las aplicamos. Conviene recordar algunas de ellas para que este mes de agosto no limite nuestras tareas diarias. Siempre te recomendamos una vida activa y dinámica. El calor no debe interponerse en tus rutinas, pero sí obliga a prestar atención a ciertos hábitos.

Consejos para salir a la calle con las elevadas temperaturas

Protege tu cabeza

Cuando elijas tu ropa cada mañana, no está de más que incluyas algún sombrero o gorra que te proteja de la exposición directa al sol. Permanecer durante mucho tiempo bajo el sol podría provocarte un golpe de calor sin apenas darte cuenta. Por ello, utilizar este tipo de complementos, es una excelente opción. Además, si suelen aparecer manchas en tu piel, estarás protegiéndola también de una exposición tan directa.

Crema solar

La crema solar es necesaria durante todo el año, ¡imagina en pleno mes de agosto! Proteger tu piel del sol, no solo evita la aparición de manchas y signos del envejecimiento, sino que te protege de quemaduras y otras enfermedades que podrían resultar de gravedad. Emplea una de protección alta específica para la cara, cuello y escote; y otra para el cuerpo en función de tu tipo de piel.

Hidratación donde vayas

Lleva siempre contigo una botella de agua. Bebe aunque no tengas sed, ya que ésta es un primer síntoma de leve deshidratación. Éste es un aspecto muy importante que no debes obviar, ya que tu organismo necesita estar hidratado.

Controla las horas

Evita realizar actividades en las horas de más calor, entre las doce y las cinco de la tarde. Tanto si piensas ir a la playa o a la piscina, como si debes cumplir con tus tareas, intenta reservar estas horas de elevadas temperaturas para estar en la sombra o bajo techo.

Ojo a los aires acondicionados

Los cambios bruscos de temperaturas pueden resultar muy perjudiciales. Seguro que alguna vez has sufrido uno de esos resfriados de verano, muy intenso, y que parece no irse nunca. Por ello, cuidado con los aires acondicionados y procura unos cambios de temperatura progresivos.