Conozco perfectamente la sensación de ir al gimnasio, observar tu alrededor lleno de pesas dispersas por la sala y sentirte abrumado. No importa que seas novato o que te hayas pasado años entrenando. La sensación de ansiedad puede surgirle a cualquier deportista. Es normal que aparezca cuando te sometes a un tipo de entrenamiento diferente, como por ejemplo rutinas de fuerza si antes solo eras runner.

Hay días en los que tienes ganas de llorar. Nada sale como quieres. Te frustras y sientes que todo te sobrepasa. Muchos de los deportistas que sufren esta ansiedad, deciden abandonar el entrenamiento y “refugiarse” en lo que se les da bien. Puede que sea tu caso con los entrenamientos de fuerza, de resistencia o de flexibilidad. Si has sido corredor de matarón, lo normal es que te sientas cómodo corriendo unos kilómetros. Al igual que si te has dedicado varios años al mundo del fitness, realizar rutinas cardiovasculares pueden suponerte un suplicio.

Una investigación de la Universidad de Duke mostró que realizar ejercicio físico puede ser un buen tratamiento para aliviar la ansiedad; pero no hay mucho conocimiento sobre la presión que nos ejercemos nosotros mismos cuando salimos de nuestra zona de confort en el gimnasio. Es normal que al principio tengas nervios, ya que estás haciendo algo nuevo. Sobre todo, puede ser más frustrante en deportistas que se han pasado toda una vida entrenando de una manera, y ahora sienten que fallan en las nuevas rutinas.

Si todo esto te suena, no te preocupes. Te damos 4 consejos para aliviar tu ansiedad en el gimnasio.

Ten la mente abierta

Tanto para el deporte como en la vida general, lo recomendable es tener siempre la mente abierta. Por ejemplo, cuando salimos de senderismo con un grupo, nunca sabemos cómo va a resultar la experiencia. Por lo que lo mejor es ir siempre con una sonrisa por delante y dispuesto a entrenarte a todo.
Tómate tiempo para aprender y conocer la técnica de los ejercicios. Esto hará que te sientas más confiado y se disminuya la ansiedad.

Asegúrate de que estás entrenando bien

Cuando eres principiante en algo, es un poco complicado saber lo que está bien y lo que está mal. Lo recomendable es trabajar con un entrenador, hacer todas las preguntas posibles y asegurarte de que tus entrenamientos tengan un propósito. Todo lo que ocurre en el gimnasio tiene su base científica, por lo que no te cortes en contarle a tu entrenador cuáles son tus objetivos.
Ya no es solo una cuestión de mejorar tu rendimiento, sino de prevenir lesiones.

Entrena con un amigo

Ir al gimnasio con compañía es siempre mucho mejor para sentirte cómodo, seguro y conseguir tus objetivos. No importa si vas a entrenar Yoga, Crossfit o boxeo; un estudio de la Universidad de Pittsburgh demostró que el 95% de los que empezaron a perder peso con amigos completaron el programa de entrenamiento, frente al 76% de los que lo hicieron solo.

¿Estás dispuesto a conseguir un cambio?

Muchas veces, un cambio puede ser el inicio de ansiedad y estrés, tanto si implica esfuerzo físico como si no. Lo primero que debes hacer es saber si eres capaz de conseguir el objetivo que te has propuesto. El miedo al éxito puede manifestarse con un miedo al fracaso. Si sientes miedo a algo nuevo, posiblemente puedas llevar un cambio positivo en tu vida. No te agobies con cambiar tu rutina de entrenamiento o alimentación.