Los españoles de media pasamos más de 5 horas al día enganchados a la tecnología, o sea más de un tercio de nuestra vidas mirando una pantalla. Es un dato que asusta un poco, aunque no niego que supero esa cantidad por cuestiones laborales (y ocio, por supuesto).

Las pantallas lastiman más de lo que ayudan

Las pantallas son esenciales en la vida moderna y no podemos evitarlo. Por más estudios y recomendaciones científicas que intenten frenar su uso, no va a cambiar el hecho de que usan las usemos para todo (entretenimiento, comprar, comunicar e informar). De hecho, ahora mismo también está quitando una pantalla para leerme.

Tampoco debemos volvernos radicales en contra de la tecnología, ya que no es ni buena ni mala, tan solo depende del uso que le demos. La cuestión está en cómo afecta nuestra condición física, ¿es necesario que los gimnasios o los centros deportivos estén plagados de tecnología? ¿No podemos evitar dejar el teléfono en la taquilla?
Personalmente, cualquier centro deportivo debería ser tratado como un lugar al que se va para mejorar, así que estar enganchados a una pantalla puede afectar más que ayudar.

¿Hacer dos cosas a la vez?

Desde hace unos años la tecnología está íntimamente ligada con las pantallas. Lo hacemos todo a través de ellas: seguimos los entrenamientos, bicheamos lo que hacen nuestros entrenadores favoritos, nos inspiramos a través de las redes sociales, etc. Aunque también nos encontramos con pantallas en las bicicletas de spinning (simulando que hacemos deporte en la montaña) o en la cinta de correr para ver nuestra serie favorita.

Estamos totalmente enganchados. Y aunque pienses que tú no estás pendiente de la tecnología, ¿de qué manera estás escuchando música cuando entrenas? Incluso entre serie y serie, hay quien se para para mirar las notificaciones de su teléfono móvil.
Habrá que defienda que puede ser productivo haciendo dos cosas a la vez, pero te aseguro que tu aptitud física se verá reducida.

No puedes verte en el gimnasio

Es imposible que te concentres en tu cuerpo y está distraído con las pantallas. Y por supuesto, verte a ti mismo es fundamental para conocer tu forma física. No es solamente ir al gimnasio para hacer ejercicio, sino que es necesario que seas consciente de cómo y por qué haces ese ejercicio. Tienes que conocer cómo te mueves, cómo respiras y cómo experimentas cada movimiento.

Si quieres crecer en cualquier ámbito, es necesario estar presente. Por ejemplo, si estás realizando un entrenamiento de alto nivel, es importante que aprenda correctamente la habilidad. ¿Has visto alguna pantalla en algún centro de artes marciales? Efectivamente, no, y es debido a que tienes que verte a ti mismo para aprender y evolucionar.

Con la aptitud sucede exactamente igual. Debes verte a ti mismo para conocer tu postura, tu forma física y tu actitud mirándote al espejo. La capacidad de ver tu cuerpo será la única forma para evolucionar y mejorar aquello que te preocupa. Te aseguro que las pantallas no te ayudan hacer nada de esto.

Te anulas del entorno

Aunque vayas solo, en el gimnasio hay muchísimas personas que no solamente van a entrenar. Seguramente, conforme pasen los días y coincidas con ciertos compañeros, se empiecen a establecer conversaciones (siempre y cuando no estés mirando una pantalla).

No es necesario que veas el gimnasio como un lugar social, ya que hay muchas personas que van solo van con el propósito de hacer deporte. Pero tampoco deberías cerrarte porque nunca sabes quién puede llegar a tu vida. Personalmente, establecido muy buenas relaciones con compañeros de gimnasio y monitores, aunque hay quienes han dado un paso más en el tema amoroso.