El 1 de enero de 2018 entró en vigor una nueva normativa alimentaria en la Unión Europea, que autorizaba el comercio de insectos para comer. Tanto es así que Carrefour ha sido de los primeros en poner a disposición de los clientes varias opciones de estos bichos para tomar a modo de snack.

Pese a que para muchos sea algo asqueroso, los insectos son seres vivos que aportan numerosos beneficios a la salud. Así lo recoge un nuevo estudio realizado por la Universidad de Wisconsin y publicado en el diario Scientific Reports. La investigación se basó en conocer cómo benefician los grillos y los saltamontes en la flora intestinal humana.

Una alimentación con insectos

20 mujeres y hombres, de entre 18 y 48 años, fueron los elegidos para participar en esta investigación durante dos semanas. Realmente se sometieron a dietas estrictas, donde la mitad tenía un desayuno normal y la otra mitad añadía 25 gramos de grillos triturados en pan o licuados. Después de estas dos semanas, tuvieron que realizar un tiempo de “limpieza” durante otras dos semanas y luego pasaron a la dieta opuesta a la que habían realizado.

Los científicos sometían a los voluntarios a pruebas, sin conocer qué dieta seguía cada uno. Así se aseguraban que los datos de los análisis de sangre, excrementos y números de deposiciones no estaban trucados.
Al recoger todas las muertas, se observaron que no hubo cambios gastrointestinales, pero sí hallaron un aumento de la enzima metabólica asociada con el intestino, al igual que una reducción de la proteína TNF-alpha en sangre.

¿Por qué incluirlos en la dieta?

Son muchos los países que ya incluyen insectos en su alimentación. En México, por ejemplo, existe una gran cultura culinaria sobre los insectos, siendo incluso considerados auténticos manjares.
Conocer el alto contenido proteico y de fibra que poseen lo convierten en un alimento que no debería faltar en nuestra alimentación variada.

Yo también he sido muy reticente a comer insectos, pero es una barrera mental que se puede superar. ¿Por qué nos da asco comer gusanos pero no gambas? Pienso que este problema cultural se acabará eliminando, como ya pasó con la soja o el aguacate.