Muchos fumadores de tabaco se han pasado a la moda de los cigarrillos electrónicos (vapeadores) para sentirse más «sanos» y ahorrar dinero. Esta última razón puede ser válida, pero pensar que un vapeador es más saludable o menos dañino que el tabaco es un error. Son varios los estudios que han demostrado que las personas que vapean son más propensas a padecer sibilancias en comparación con las personas que no fumaban. Además, se vincula este tipo de cigarrillo con la influencia negativa sobre las células pulmonares al producir radicales libres e inflamar el tejido pulmonar.

Sibilancias por el uso del vapeador

Las sibilancias son ese sonido chillón (similar a un silbido) que se produce durante la respiración. Sucede cuando el aire viaja a través de los conductos respiratorios estrechos en los pulmones. Suelen ser habituales cuando expulsamos aire (exhalamos), aunque pueden darse casos al inhalar. Un uso habitual de cigarrillos electrónicos se relaciona con la aparición de sibilancias en adultos. De hecho, un nuevo estudio confirma que las personas que vapean son más propensas a padecer sibilancias en comparación con las personas que no consumen tabaco de manera habitual.

Los científicos de la Universidad de Rochester examinaron a  más de 28.000 adultos de los Estados Unidos. Se tuvieron en cuenta factores como la edad, el sexo, la raza/origen étnico, el índice de masa corporal y la exposición al humo en segunda persona, entre otros factores. Aquellos que fumaban cigarrillos electrónicos eran un 1’7 más propensos a sufrir sibilancias y otros síntomas respiratorios.

¿Cómo afecta a los jóvenes?

Las nuevas modas hacen que los jóvenes dejen en un segundo plano el tabaco y pasen a las cachimbas y los cigarrillos electrónicos. Incluso, aquellos que no se planteaban fumar nunca tabaco, encuentran cierta motivación con las cachimbas. Recientes investigaciones establecen claramente que existe un aumento muy significativo del consumo en jóvenes.

Deberíamos temer que haya tantísimas personas jóvenes que vapeen y que además, siga aumentando el porcentaje. Cada vez es más fácil el consumo en cualquier parte, ya que existen tamaños pequeños (y elegantes), además de una infinidad de sabores. Claro que no es vapor de agua como muchos piensan. La mayoría de los vapeadores usan vainas de nicotina con sabores diferentes (químicos saborizantes), que tendrán diferentes consecuencias para la salud, como alergias, pérdida de inmunidad o infecciones posteriores.