A principios de año, os comentábamos la nueva normativa de la Unión Europea que permitía el comercio de hongos e insectos para consumo alimentario. Los hipermercados no se han hecho mucho de esperar y Carrefour ha sido pionero en traer una pequeña variedad en sus estanterías.

Una gama de productos elaborados con base de insectos, traídos de la mano de Jiminis. ¿Te apetecería comer gusanos o grillos a modo de snacks? Quizá el conocer tu precio no te resulte tan atractivo, además de los valores nutricionales que poseen. Lo analizamos para quitarnos “el gusanillo” de comer insectos.

Productos elaborados en Europa

Los productos son elaborados en su totalidad en Europa, bajo un procesado manual y empleando ingredientes de agricultura ecológica. “El lanzamiento tiene como objetivo ofrecer a los consumidores los productos más innovadores e incorporar a su surtido alternativas de compra sostenibles y respetuosas con el medioambiente”, explicó Carrefour.
Además, su producción lucha contra la contaminación, reduciendo en un 99% los gases de efecto invernadero y el consumo de agua.

Sabemos que en otras culturas es muy común tomar insectos como fuente de proteína, de hecho en España tomamos caracoles y gambas pese a que en otros lugares es algo impensable. ¿Qué te parecería probar los gusanos búfalo con chili picantes; los gusanos Molitor, con ajo y finas hierbas o los grillos con cebolla ahumada y salsa barbacoa? Además, también tienen barritas energéticas de chocolate negro con higos y polvo de grillo, pastas, miel…

barritas proteicas insectos

¿Son productos realmente saludables?

Siempre nos han dicho que los insectos son un alimento con alto contenido proteico, vitaminas B1, B2, B3, omega 3 y 6, hierro, etc. ¿Pero estos productos son tan naturales como comer bichitos que cojamos del suelo? No, son igual de ultraprocesados que un paquete de pipas con sabor barbacoa, por ejemplo.

Sí, son bajos en grasas e hidratos de carbono, pero sus aderezos y salsas tienen una gran cantidad de sal y azúcar añadida. La intención no es otra que disimular el sabor natural de los insectos para que sea más apetecible, haciendo que se reduzcan los beneficios que aportan a nuestro organismo.

También debemos tener en cuenta la cantidad que viene en cada caja. Unos 18 gramos de insectos tienen unos 8 gramos de proteína, que además tendrás que pagar a 7€.

Puedes comprarlo como un producto novedoso, que te apetece probar por curiosidad; pero elimina de tu cabeza el tomar esto como “snack saludable”. O encontramos una versión mucho menos ultraprocesada, o por descartamos su consumo.