El último fin de semana de marzo, muchos países del hemisferio norte adelantan su reloj para aprovechar las horas de luz solar. O eso nos han dicho siempre. ¿Sabes por qué se realizan estos cambios de hora? ¿Cómo nos afecta? ¿Qué podemos hacer para llevarlo de la mejor manera posible? Te lo contamos todo y te damos unos consejos para que esta primavera sea más llevadera.

¿Por qué se cambia la hora?

Adelantar o atrasar una hora nuestro reloj, durante dos veces al año, tiene una explicación.

Fue en Estados Unidos, durante la Primera Guerra Mundial, donde se decidió cambiar la hora por estaciones para así ahorrar combustible. Realmente, fue Benjamin Franklin en que propuso esta medida en 1784 para ahorrar energía y reducir el consumo de velas.

No fue hasta 1974 que el cambio de hora se empezó a regular en vario países; aprovechando así la crisis del petróleo para tener mayor luz solar y consumir menos electricidad. En España se empezó a realizar en 2002 y, según la Unión Europea, es una medida indefinida para favorecer la agricultura, la hostelería y el ahorro energético.

¿Cómo nos afecta?

Seguro que tú también notas cambios en tu humor y salud con los cambios de hora estacionales. Es normal. Algunos ven afectado negativamente su ciclo circadiano, otros se sienten deprimidos, sufren somnolecia, insomnio, astenia, dolor de cabeza, dificultad para mantener la concentración… En general, nuestro organismo se desestabiliza durante un tiempo y puede tomarse unos días hasta adaptarse al cambio.

Consejos para afrontarlo de la mejor forma posible

El cambio de hora tiene algunos efectos psicológicos que podemos paliar teniendo en cuenta estas recomendaciones:

  • Haz deporte. Si de forma habitual lo haces, ¡genial! Si eres un poco rezagado en ese aspecto, realiza actividad física suave para comenzar. Gracias a la concentración de serotonina, estaremos ayudando a nuestro ciclo circadiano a que se estabilice.
  • Ten buena higiene de sueño. Es importante tener una hora de dormir y de levantarnos. Así evitaremos el efecto de “jet lag” y no nos sentiremos tan cansados.
  • Piensa en tus comidas. Vas a tener que adelantar el horario de tus comidas para no comer con retraso durante unos días. Si lo haces desde hoy, mañana no te costará nada.
  • Tómate tiempo. Aunque puede que lleguemos un poco tarde para este consejo, lo ideal es que hubieras tenido unos días de preparación para el cambio de hora. Una vez que ha sucedido, no te agobies por sufrir insomnio o tener desestabilizado tu ciclo circadiano, en pocos días volverá a la normalidad.