Existen personas con unos malos hábitos en su alimentación. En su mente tienen la idea de cambiar esta circunstancia, pero no saben por dónde empezar. Podemos tachar el “no sé hacerlo” como una excusa para no ponerse en marcha, sin embargo, hay ocasiones en las que realmente el desconocimiento juega un importante papel. Si te sientes identificado, te damos unos sencillos consejos para que empieces a hacer un cambio progresivo hacia una alimentación mejor.

Parte de la base de que no todo el mundo nace sabido. Para enfrentar cualquier nuevo reto hay que aprender. La educación y los hábitos que nos hayan inculcado, dejan huella en nuestra posterior manera de hacer las cosas. Sin embargo, solo hace falta actitud para transformar cualquier situación. Si ves que la forma en que te alimentas puede estar afectando a tu salud, física y mental, y necesitas un cambio, pero no sabes cómo tomarlo, empieza por estas sencillas ideas.

Consejos para lograr un cambio en la alimentación

Toma de consciencia

Para empezar a cambiar tus hábitos, necesitas lo primero, estar seguro de querer hacerlo. Y no hay nada que pueda justificar más este cambio, que gozar de una buena salud. Por ello, además de animarte a hacer ejercicio físico a diario, piensa que los alimentos que ingieres son la gasolina de tu cuerpo. Y de ellos depende el correcto funcionamiento de tu organismo. Empieza a ver la comida como el reflejo de la calidad de tu vida. ¿La mejor noticia? ¡Sí! Se puede disfrutar, y muchísimo, comiendo bien. Así que todo son ventajas.

La importancia de la hidratación

Lo primero que deberás incluir en tu rutina, es el agua. La OMS recomienda un mínimo de 2 litros de agua al día. Así que, si eres de esos a los que les cuesta beber, busca la manera de hacerlo. Ve siempre con una botella que te permita ir dando tragos, aunque no sientas la necesidad de hacerlo. Además de ello, tomar alimentos ricos en agua como la fruta o caldos vegetales, zumos naturales o infusiones, es una opción ideal.

batido verde

Descubre el color verde

Las verduras son fuente de nutrientes necesarios para nuestro organismo. Por ello, empieza a incluirlas sí o sí en tu dieta. Son ricas en fibra, vitaminas y minerales que nos llenan de salud y bienestar. Una excelente opción es tomarlas en batidos verdes. De esta manera, te aseguras de estar incluyendo la ingesta diaria de verduras y frutas requeridas. Son muy fáciles de preparar y súper sabrosos. Descubre lo que es capaz de hacer una batidora, inventa y sé creativo con tus recetas.

Márcate objetivos de forma progresiva

En función de cómo sea tu alimentación actualmente, te costará más o menos adquirir nuevos hábitos. Pero no pretendas cambiarlos todos de un día para otro. Actúa con realismo y de forma progresiva para no decaer en el intento. Incluye el agua recomendada, cuando te sientas preparado empieza con los batidos verdes, una vez que ambos hábitos estén integrados, ve a por el siguiente. Antes de que quieras darte cuenta lo habrás conseguido.

Olvídate de la comida basura

Prueba dejar a un lado los alimentos procesados, la bollería, las grasas y, en resumen, todo aquello que tanto daño te hace. Una vez aprendas a vivir sin ello, no querrás cambiar.

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Infórmate, entusiásmante con la idea de mejorar tu salud. Descubre el apasionante mundo de la nutrición. Hoy en día existen muchas maneras de documentarse para tener unas nociones básicas.

Busca los servicios de un profesional

Siempre que necesites un objetivo específico y tu solo no puedas, acude a profesionales que puedan determinar el plan que necesitas. No asocies las dietas con exigencias, restricciones y sufrimiento. Te aseguramos que llevar una alimentación saludable es divertido y muy agradecido.

Medita

Practica la meditación durante 10 minutos al día. Si sientes que comes por ansiedad, o te notas estresado, la meditación es una vía ideal para lograr la calma y vivir de una forma más relajada.