Si eres un amante de las artes marciales, la meditación y el yoga, ¡está de enhorabuena! Es posible que las practiques semanalmente por separado, pero ahora puedes aunar todos los beneficios practicando Budokon. Te contamos en qué consiste esta disciplina, creada por el estadounidense Cameron Shayne, y que parte de la filosofía samurai para unir la lucha con la mente y espiritualidad.

Budokon: entrenamiento de cuerpo y alma

El nombre de esta práctiva proviene del japonés bu (guerrero), do (vía) y kon (espíritu), queriendo significar “la vía del guerrero espiritual“.

Su objetivo es lograr sacar el máximo rendimiento a nuestra mente y cuerpo, para así conseguir equilibrio completo. Cameron Shayne asegura que ahora es capaz de moverse y entrenar acorde a su manera de pensar y vivir. Es una filosofía de vida, tal y como también propone el yoga.  Explica el creador que “no es un conjunto de ejercicios sin más, sino un plan de vida que nos enriquece por dentro y que nos aporta salud, bienestar y una gran forma física“.

Como puedes imaginar, es una práctica que tonifica, fortalece y mejora la flexibilidad de los músculos, sobre todo los de las piernas, hombros y brazos. Por supuesto, también se trabaja la meditación para reducir los niveles de estrés, y se realiza en dos fases: una a través de catas durante 15 minutos y otra con una respiración controlada.

¿Lo puede practicar todo el mundo?

Como ya ocurre con el yoga o pilates, no existe una edad determinada ni una cierta forma física para iniciarnos. El Budokon se basa en ejercicios controlados y lentos, por lo que con el paso del tiempo iremos mejorando nuestras habilidades y podremos añadir una mayor intensidad.

Los movimientos se realizan de pie y en cuadrupedia, para así fortalecer todas las extremidades y el suelo pélvico. Aseguran que los resultados son visibles a corto plazo, notaremos una mayor agilidad, fuerza y flexibilidad; y, por supuesto, empezaremos a encontrar ese equilibrio entre el cuerpo y la mente.

Es una práctica que recomiendan por sus nulos impactos en las articulaciones, algo que sí ocurre en las artes marciales o en otros deportes. Y, en cuanto a la  filosofía de vida, no te preocupes si no te planteas seguirla, tienes la misma libertad que con el yoga.