Son muchos los beneficios de practicar deporte al aire libre. Además, con la llegada del verano y el buen tiempo, tienes la ocasión idónea para probar nuevas actividades. Practicar ejercicio en el mar tiene grandes aportaciones para tu salud. Hoy te hablamos del kayak y las razones por las cuáles no podrás negarte a intentarlo.

No hace falta nada más que imaginarnos remando en un amplio mar. El sol brillando, el sonido del mar calmando nuestra mente y es esfuerzo fortaleciendo nuestra musculatura. Y es que no hay nada más apropiado que practicar ejercicio disfrutando de él. Cuando trabajamos únicamente por un objetivo físico, podemos caer en la monotonía y cansarnos, apartándonos del camino antes de lograr la meta. Por el contrario, cuando un deporte nos llena y hace que nos entusiasmemos en cada práctica, no hay dolor.

En el caso de los deportes acuáticos, las sensaciones de bienestar y paz se incrementan gracias al maravilloso escenario en el que se practican. Se activan nuestros sentidos y trabajamos nuestro cuerpo intensamente sin, a penas, darnos cuenta. Por tanto, si pretendes probar algo nuevo y disfrutar de una auténtica experiencia, baraja la opción de probar a remar en kayak.

Beneficios de remar en kayak

Pero los beneficios van mucho más allá. Remar de forma enérgica, constituye un ejercicio de elevada intensidad. Dependiendo de la fuerza con la que rememos, podemos quemar un elevado número de calorías. Se trata de un ejercicio que, además de fortalecer los brazos, trabaja profundamente el core, o región abdominal. Fortalecer esta zona de nuestro cuerpo es muy importante para una buena postura corporal y un centro trabajado y resistente. Además, cuando la técnica es correcta, utilizamos la musculatura prácticamente al completo, incluyendo las piernas.

La práctica de kayac favorece la salud cardiovascular y aumenta la capacidad de resistencia. Además favorece el equilibrio y la coordinación, y mejora la manera en que respiramos. Como muchos otros deportes acuáticos, es ideal para liberar el estrés y las tensiones acumuladas y aumentar la sensación de bienestar. Además, la seguridad en uno mismo, así como la confianza, aumenta al tener que enfrentar determinadas situaciones.

Es un ejercicio que se puede realizar solo o en grupo, por lo que es ideal para socializarnos y conocer gente nueva que comparta nuestras aficiones. Además de todo ello, nuestro cuerpo se ve favorecido internamente, gracias a la exposición, de forma prudente, a los rayos solares.

¿Necesitas más razones para decidirte a probar una jornada de kayak? ¡Cuidado que engancha!