Si estás metido de lleno en la vida saludable y el deporte, será imprescindible para ti que tu pareja comparta esa afición. La motivación será la base de un buen entrenamiento en pareja, en el que tu compañero sentimental será tu mejor aliado en las rutinas. Seguro que en Instagram has visto alguna vez el hashtag #coupleworkout y te ha dado envidia, ¿verdad? El amor es muy bonito y verlo cuando hacen deporte… ¡Que se lo digan a Vikika y Javier!

El deporte afianza aún más la relación, podemos decir que si ves a tu pareja sudada o con la cara roja y te sigue pareciendo sexy, ¡estás enamorado hasta las trancas! Os contamos los beneficios que aporta entrenar en pareja.

Existe una competencia sana

Luchar por ver quién hace las series más rápido o quién aguanta más haciendo plancha, será un extra positivo para fortalecer tus músculos y la relación. Muchas parejas se proponen hacer deporte juntos para perder esos kilos de más o para ganar fuerza, por ejemplo. Es muy importante que la persona que tienes a tu lado sentimentalmente, también te apoye para conseguir unos objetivos.
Podéis hacer pequeños piques que mezclen vuestra vida personal con el deporte. Por ejemplo: el que haga menos de 10 flexiones, hace la cena.

Mejora la vida sexual

Hacer deporte nos ayuda a sentirnos más activos y con energía, algo fundamental para tener una buena salud sexual. Por si no lo sabías, cuando nos ejercitamos, segregamos más testosterona y se incrementa nuestro deseo sexual. ¿Ya te va pareciendo mejor entrenar en pareja? Además, según un estudio que realizó la Universidad de Oxford comprobó que se liberan más endorfinas entrenando con tu compañero sentimental que de forma individual.

Extra de motivación

Hay veces que nuestra rutina de trabajo o de estudios no nos permite estar tanto tiempo con nuestra pareja, ¿pero y si en vez de entrenar solo entrenas con ella? No solo te seguirán manteniendo en forma, sino que te dará “vergüenza” pinchar en algún entrenamiento. Ya sabemos que cuando empezamos en una relación, nos acomodamos y somos muy flexibles con nuestra alimentación y deporte. De esta forma seguiremos manteniéndonos.

Adiós a la pereza

Si estás en una relación en la que tu pareja no practica ninguna actividad física, te costará seguir tu ritmo de entrenamientos si no tienes mucha fuerza mental. Cuando él te proponga pasar una tarde viendo películas y comiendo palomitas, resultará bastante duro rechazar el plan para entrenar.
Si ambos vais a entrenar, ni el frío ni la pereza podrán con vosotros. En caso de que uno de los dos no quiera ir, el sentimiento de culpa será tan grande que acabará asistiendo.

Serotonina a tope

Cuando hacemos deporte, nuestro cuerpo libera sustancias químicas, que en este caso provocan felicidad y reducen la ansiedad y el estrés. Tener un mal día en el trabajo y pagarlo con tu pareja es algo bastante habitual; haciendo deporte lo evitaremos totalmente.