El Instituto británico de estadística se ha puesto manos a la obra y ha realizado un estudio en Reino Unido para conocer si las personas saben las calorías de lo que comen y beben. Se dieron cuenta de que las personas ingieren un 50% más de calorías de lo que creen, llegando a unas 1.000 calorías ocultas.

Es cierto que a veces es complicado determinar el número de calorías que estás tomando. En las etiquetas nutricionales aparecen las cantidades con respecto a 100 gramos, pero en ocasiones perdemos la cuenta de cuántos gramos consumimos. Además, también es bastante complicado conocer las calorías que ingerimos cuando comemos o bebemos fuera de casa.
Te contamos algunos de los productos que pueden estar saboteando tu dieta sin que te des cuenta.

Batidos, smoothies y zumos

Los zumos, pese a tener una apariencia saludable por ser procedentes de frutas, la realidad es que tienen un alto aporte de azúcar. Es conveniente tener un consumo moderado y optar por tomar la fruta para incluir el aporte de fibra.

Los batidos o smoothies, a no ser que los hagamos en casa, son una bomba de azúcar gracias a los siropes o miel para endulzar. Lo más recomendable es consumir agua o bebidas sin azúcar cuando estamos fuera de casa y no podemos controlar lo que tomamos.

Café

Es bastante típico quedar para desayunar o merendar con los amigos e ir a una cafetería cuqui donde el café cuesta un dineral. Sin ser conscientes, en un café latte con sirope estaremos tomando unas 250 calorías. ¡Quién lo iba a pensar si tan solo estamos bebiendo! La leche, el azúcar y el sirope son los principales culpables de este exceso de calorías.

 

Podemos tomar café, por supuesto, pero deberíamos optar por tomarlo sin azúcar, edulcorantes, siropes o nata, y en un tamaño más pequeño.

Aliños en ensaladas

Ensaladas sí, aliños y salsas no. Si el aliño de nuestra ensalada es aceite, vinagre y sal es totalmente saludable; lo que no te recomendamos es tomar verduras acompañadas de picatostes y de salsas con base de azúcar y grasas. Al final estaremos fastidiando el buen aporte nutricional de la ensalada.

Asimismo, cuando comemos fuera es habitual abusar un poco más de todo. El queso sería otro pequeño enemigo si no medimos la dosis; algo altamente difícil si está derretido por encima de unas patatas fritas.