La confianza en uno mismo es fundamental para lograr los objetivos que nos marcamos. El nivel de seguridad que sintamos en un momento dado, puede marcar la diferencia entre el triunfo o la victoria. Este hecho es aplicable al mundo del deporte y en la vida en general. Mejora tu autoconfianza y consigue todo aquello que te propongas.

La falta de confianza en uno mismo puede ser uno de los peores enemigos a la hora de avanzar en el camino. Sea cual sea tu deporte, o ámbito profesional y personal, creer en ti te convertirá en una persona más fuerte y capaz. De lo contrario, los pensamientos negativos generan una serie de miedo que paraliza y te hace sentir incapaz. Muchas personas dejan de perseguir su sueño, o se bloquean, porque sus miedos no les dejan desarrollarse. Ser capaz de captar esta circunstancia, te hace más poderoso, ya que en tus manos está cambiar las cosas.

Un deportista forja su propia autoconfianza en función de su historia y sus experiencias. En muchas ocasiones culpamos a la suerte o una mala racha de nuestros fracasos; sin embargo, lo que nos decimos a nosotros mismos y la comprensión que ejercemos sobre nuestros errores, pueden cambiar el devenir de los acontecimientos.

Pautas para mejorar la confianza en ti mismo

Ve por libre: tú eres tú, tus circunstancias y tu historia. Deja de compararte continuamente con los demás. Tus defectos y virtudes te hacen ser quien eres. Lucha por mejorar sin menospreciarte. Cuando empieces a comprenderte, empezarás a sentirte mejor y a progresar.

Sé realista: aunque hayas hecho una mala partida, un al entrenamiento o una mala temporada, no eres un saco de defectos. De la misma manera en que te sentías orgulloso cuando todo iba bien, abrázate cuando va mal. No todo es tan malo.

Cuídate física y mentalmente: Los cuidados de un deportista no pasan solo por entrenar y hacer una dieta adecuada. También debes descansar correctamente, meditar, encontrar momentos para la respiración consciente, llevar un diario con tus emociones y pensamientos… cuídate a nivel mental y observa cómo aumenta el equilibrio, la claridad y la confianza.

Rodéate de positividad: si te rodeas de gente negativa, es probable que te contagien sus patrones de comportamiento. Encuentra un círculo de personas optimistas que sumen, sean resilientes, te acepten y comprendan, te animen, y tengan una actitud positiva frente a la vida.

Perder no significa fracasar: gestionar correctamente el fracaso te ayudará a no decaer cuando más necesitas estar arriba. Perder significa aprender y forma parte de la vida, tanto en el ámbito deportivo como en cualquier otro. Hay que aprender de los fracasos y disfrutar de las victorias, con realismo y fuerza.