Durante muchos años hemos escuchado aquello de que una aspirina al día nos protegería el corazón. No era una leyenda urbana, los médicos la recetaban para prevenir problemas cardiovasculares. De hecho, hay cardiólogos que afirman que todos los pacientes que hayan tenido problemas de corazón, deben tomar la aspirina toda la vida.

Por sorpresa, hemos descubierto un estudio publicado en The Lancet, que podría cambiar totalmente la prescripción de este fármaco a mangan ancha. Sin embargo, una importante revisión de estudios publicada por The Lancet, la más prestigiosa revista médica, podría cambiar la forma en que se receta de aquí en adelante.

¿Una aspirina al día?

En la investigación participaron 117.279 voluntarios, de distintas constituciones (altura, peso), edades y sexo. Los autores estudiaron los resultados de 10 ensayos aleatorios en los que se probó la aspirina diariamente, y se llevaron la sorpresa de que no funciona de igual manera en todas las personas que se someten a este tratamiento.

Comprobaron que una dosis de Aspirina en comprimido infantil, Cardio o Protect (Adiro), tan solo reducía el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares si el peso de los pacientes era entre 5o y 69 kilos. En cambio, si pesaban más de 70, el beneficio se reducía en un 23%. Además, personas con este peso o superior podrían ver empeorado el diagnóstico por culpa de una pequeña dosis de aspirina.

Así que para que se beneficiaran de los efectos positivos, estas personas tenían que incrementar la dosis a 325 miligramos (teniendo en cuenta que una aspirina de adultos es de 500mg).  El 80% de los hombres y casi el 50% de las mujeres no obtuvieron ningún beneficio de la dosis diaria de 100 miligramos. Y como podrás imaginar, la mayoría de personas que toman la aspirina todos los días, pesan más de 70 kilos.

Se debe personalizar la dosis

Es lógico que la prescripción de un medicamento debe ser personalizado a cada paciente, dependiendo del peso entre otros factores. Y tan lógico parece, pero hasta este estudio no se dudaba de los mágicos efectos que tenía una pastilla al día en cualquier persona.

Las mismas conclusiones sirvieron para conocer cómo influye en la prevención del cáncer colorrectal. Una dosis baja reducía el riesgo de padecerlo en personas que pesaban menos de 70 kilos; pero quienes rondaban entre 70 y 80 kilos, necesitaban dosis más altas.

Por supuesto, el diagnóstico debe ser siempre personalizado. Al igual que una baja dosis puede ser inapreciable para una persona con obesidad, subir la dosis puede incrementar el riesgo de hemorragia. No te atrevas a automedicarte, ni aunque sea una aspirina. Pide consejo siempre a tu médico.