Uno de los mayores inconvenientes para comer bien es la dificultad que nos ponen las empresas de alimentos con sus estrategias de marketing. Durante años, nos han hecho creer que los productos “light”, “sin grasa” o “desnatados” eran mucho más saludables que la comida real, por lo que han creado una confusión general a todos los consumidores. Hay empresas que, incluso, han financiado estudios para hacer ver que cierto producto era más favorable y hacernos caer en su trampa.

Lo ideal es consumir siempre alimentos frescos y naturales, pero como no todo el mundo tiene tiempo para ello, te desvelamos algunos secretos que la industria alimentaria no quiere que descubras.

El azúcar puede hacerte morir por una enfermedad cardíaca

Durante muchos años se ha pensado que las grasas eran el villano de la alimentación, sobre todo cuando se relacionaba con las enfermedades del corazón. Pero se ha descubierto que la industria del azúcar tuvo algo que ver con esta hipótesis. Un análisis de 2016 revisó los documentos internos de la industria azucarera y desveló que la Fundación de Investigación de Azúcar financió desde 1965 varias investigaciones. En todas se “destacaban a las grasas y el colesterol como las causas dietéticas de la cardiopatía coronaria y se minimizó las pruebas de que el azúcar también pudiera ser un factor de riesgo“.

Gracias a los avances e investigaciones, a día de hoy sabemos que comer demasiada cantidad de azúcar aumenta la probabilidad de morir por una enfermedad cardíaca.

Coca-Cola y PepsiCo invirtieron dinero en la sanidad pública

Desde 2011 a 2015, Coca-Cola Company y PepsiCo financiaron un total de 95 organizaciones americanas relacionadas con la salud, “incluidas muchas instituciones médicas y de salud pública cuyas misiones específicas incluyen combatir la epidemia de obesidad“. Así lo detallaba un estudio de la Universidad de Boston de 2017, publicado en la revista americana de Medicina Preventiva.

Cuando esos grupos de salud pública aceptaban dinero de las empresas de refrescos (incluida la Asociación Americana de Diabetes), se estaba favoreciendo indirectamente a las estrategias de marketing de Coca-Cola y PepsiCo.

bacon a la parrrilla

El bacon fue declarado carcinógeno

El bacon (tocino) y otras carnes procesadas fueron declaradas carcinógenas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2015. No obstante, algunos productos como el “bacon sin nitrato” se sigue comercializando como natural y como una buena fuente de proteínas. No existe ninguna investigación que avale que los métodos alternativos usados para curar la carne sean menos dañinos. Pero a las empresas alimenticias no les importa seguir engañando a los consumidores, con tal de hacer ver que existen formas de procesar la carne y que la hacen menos cancerígena.

Y funciona. Porque desde que se desveló el peligro de su consumo en exceso, las ventas de bacon han crecido.

Los doritos están creados para ser adictivos

Todos los que probamos las patatas fritas de bolsa, las amamos. Pero no es casualidad. Unas investigaciones realizadas por el New York Times revelaron lo que es el “punto de felicidad“, y que fue desarrollado por un matemático para crear snacks procesados ​​como los Doritos y Cheetos. Estos “despiertan las papilas gustativas lo suficiente como para ser adictivos y no poder decirle al cerebro que deje de comer“. Esto se debe en gran parte a la combinación de azúcar, sal y grasa.

Pero que la comida sepa bien no es el problema. El problema está en que estos alimentos procesados ​​adictivos podemos encontrarlos en todas partes y son fáciles de comer en exceso, aunque ofrecen un bajo valor nutricional.

Nutella fue demandada por comercializarse como un alimento saludable

bote de nutellaEn dos cucharadas de Nutella nos encontramos 200 calorías, 21 gramos de azúcar añadida y el 20% de las grasas saturadas diarias. El ingrediente principal de este dulce es el azúcar, y tiene un sabor tan bueno que cuesta creer que sea un alimento saludable.

Sin embargo, esto es exactamente lo que hizo Ferrero en Estados Unidos. A través de un anuncio, mencionaba que “está hecho con ingredientes simples y de calidad como avellanas, leche descremada y un toque de cacao“, pero se olvidaron hablar del contenido de azúcar y aceite de palma. Y, mientras que una parte del anuncio dice que “no hay colorantes ni conservantes artificiales“, no mencionaron el saborizante artificial. Todos los consumidores estaban totalmente engañados pensando en que la Nutella era una opción saludable para desayunar.

Existen recetas para crear tu propia Nutella, con alimentos que realmente aportan nutrientes y tienen buen valor nutricional. Puedes tomar este dulce de vez en cuando, pero no como un hábito en tu dieta.

 

 

Algunas barritas energéticas son como bollería

Las barritas energéticas parecen ser un regalo divino, aunque en realidad son unos caramelos disfrazados. Si eres una persona deportista, estás haciendo una caminata larga o eres una persona tan ocupada que necesitas un sustituto de comida, una barrita energética podría ser tu solución (aparentemente). Sin embargo, cuando estas barritas solo son un snack, es conveniente que te fijes en su composición.

A final de 1980, las barras energéticas estaban reservadas para los deportistas de élite, pero conforme se fueron haciendo populares, los fabricantes actualizaron sus productos para atraer hasta a los empleados de oficina. Es decir, se empezaron a sobrecargar con azúcares, poca fibra y muchos nutrientes que se añaden después.

¿Es necesaria una barrita energética? Realmente, si te alimentas de manera adecuada y con alimentos integrales, puedes tomar una de vez en cuando. Pero fíjate en que al menos posea 3 gramos de fibra, 5 gramos de proteína, no más de 10 gramos de azúcar y menos de 200 calorías.

“Sin gluten” no significa “saludable”

Evitar el gluten por razones médicas es lógico. Cada vez son más personas las que se tienen incómodas tomando gluten, por lo que se debe reducir su ingesta para mejorar la salud. No obstante, muchas empresas venden productos “sin gluten” haciéndonos ver que son más saludables. La realidad es que los alimentos ultraprocesados no son una buena opción, dando igual si tienen gluten o no.

Muchas empresas hacen que los consumidores crean falsamente que son productos sin gluten son más saludables porque no contienen esa proteína. Pero hasta ahora no existe ningún estudio que asegure que es perjudicial para todo el mundo.