La ciencia «recomienda» la comida rápida si cumplimos esta condición

Todos hemos optado por la comida rápida muchas veces, y ahora parece que la ciencia nos da la razón, pero con una condición. La comida rápida no es sana ni buena, pero a veces nos apetece algo grasiento para romper el molde de la rutina de trabajo y estrés.

Una investigación señala que la comida ultraprocesada está estrechamente relacionada con el cáncer, del mismo modo la comida basura no iba a quedarse atrás. En relación a esto es la condición que impone la ciencia.

La nueva investigación comenta que muchos usan este tipo de alimentación como rutina diaria y es ahí donde está lo malo. Sin embargo, comer comida rápida muy de vez en cuando, a modo de capricho o celebración no pasa nada.

Keith-Thomas Ayoob del Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina Albert Einstein, cuenta que este tipo de comidas están cargadas de grasas malas, sal y azúcares. Todo esto se une a la ingesta de grasas, sal y azúcar que hacemos a lo largo del día. De ahí que sea tan perjudicial para la salud hacer constantemente un almuerzo y/o cena con comida rápida.

Una mesa en la que hay dos platos con hamburguesas y patatas

Hamburguesa pequeña con agua, por favor

Así pues, la ciencia no descarta que optemos por comida basura de forma muy esporádica, pero que cuando lo hagamos intentemos cumplir esta condición: cambiar el menú por las piezas pequeñas individuales (por ejemplo, solo la hamburguesa o solo las patatas), elegir fruta en lugar de patatas fritas o pasteles y cambiar la bebida azucarada por agua.

También, si nuestros amigos van al Burger King o al McDonald, podemos optar por una de sus ensaladas y acompañarlo de fruta y agua. De esta forma dejamos libre la posibilidad de pegarnos un atracón un día puntual, en lugar de volverlo una costumbre muy asidua poniendo en riesgo muestra salud.

Keith-Thomas Ayoob, indica que la comida rápida, aparte de ser insana a largo plazo para el organismo, a corto plazo no nos sacia, sino que nos crea más hambre pasado un rato desde la ingesta y, en lugar de darnos energía, nos la quita y nos sentimos cansados.