La Sociedad Española de Alergología apuntó que los alérgicos a pólenes, se enfrentarían a alergia leve en gran parte de España esta primavera. Sin embargo, un porcentaje muy elevado de la población, sufre los molestos síntomas que, en ocasiones, les obliga a modificar su rutina.

Si eres de los que se echa las manos a la cabeza cada año, cuando se acerca la primavera, porque sabes que tu entrenamiento se verá afectado, atento. Hay una serie de consejos que te pueden ayudar a llevarlo lo mejor posible.

¿Qué síntomas son más frecuentes en la alergia al polen?

Los alérgicos a pólenes, a menudo presentan síntomas como estornudos, secreción nasal, picor de nariz o lagrimeo. Aunque molestos, hay algunos más graves que afecta al sistema respiratorio como el asma. Sean tus síntomas los que sean, es recomendable que acudas a un médico que pueda determinar tu caso y te dé el tratamiento y las pautas oportunas. Si eres deportista, y sueles entrenar fuera de casa, es posible que te sientas especialmente afectado al no poder evitar cierta exposición a los alérgenos.

Consejos para que tu alergia no te deje sin entrenar

Elige el día correctamente

Hay días en los que puedes sentir más alergia en la calle, por ejemplo, los de viento y sol. El viento hace trasladar el polen y se está más expuesto a él. Sin embargo, los días en los que ha llovido, son ideales, ya que el entorno queda limpio y se lleva los restos que pueden causarte los mencionados síntomas.

La hora, factor importante

La mayor concentración de polen se da entre las 5 y las 10 de la mañana; y entre las 7 y las 10 de la noche. Así que, si es posible, evita estos horarios. Hay algunas aplicaciones móviles de las que puedes echar mano, que te indican el nivel de polen en la atmósfera.

El lugar

Si tienes la posibilidad de elegir entre ciudad, playa o montaña. La playa es, definitivamente, el lugar idóneo.

Una ducha inmediata

Inmediatamente después de la actividad física, es importante que te des una ducha y pongas tu ropa a lavar. De esta manera eliminarás los alérgenos acumulados en tus prendas y en el pelo.

Si, con todo ello, sigues sintiéndote incómodo, prueba emplear la primavera en experimentar con nuevos deportes de interior. La escalada, la natación u otras disciplinas pueden resultarte muy innovadoras y apetecibles hasta que pase la “tempestad”.